Piso sin rayones
El fieltro integrado protege madera, laminado, porcelanato y mármol.






El vecino de abajo ya había ido a la administración por el rrrrr de las sillas a la hora de la comida. Desde que los puse no ha vuelto a quejarse.
Recibes 16 protectores (o el pack que elijas, hasta 40 unidades) hechos de silicona elástica translúcida con fieltro integrado en la base. Se adaptan a patas redondas, cuadradas, ovaladas y cónicas, aptos para el 99% de las sillas del mercado colombiano, y casi no se notan en tu comedor.
Realizamos envíos a toda Colombia con transportadoras nacionales confiables.
Podrás pagar al recibir tu pedido (contra entrega) en las zonas habilitadas, sin necesidad de tarjeta de crédito. Si tienes alguna duda sobre la cobertura o el tiempo de entrega, escríbenos por WhatsApp y te ayudamos.
Cada vez que alguien corre una silla del comedor suena el rrrrr en la cerámica y queda una marca blanca en el piso que te costó tanto.

Estiras la silicona, metes la punta de la pata y el fieltro queda contra el piso. Sin pegante, en segundos por silla.

Sillas de madera, metálicas o tapizadas, del comedor al escritorio. Sirven para el 99% de las sillas del mercado colombiano.

Corres la silla y se desliza en silencio. El piso que te costó tanto sigue impecable y el vecino de abajo ni se entera.

Pruébalos sin riesgo.
Si no se ajustan a tus sillas, te los cambiamos gratis. Y pagas al recibir.

* Rinconcito Store, tu tienda de confianza
Una sola compra para olvidarte de los rayones, el ruido y los fieltros que se caen.
El fieltro integrado protege madera, laminado, porcelanato y mármol.
Las sillas se deslizan suave y el vecino de abajo no escucha nada.
Sin pegante: la silicona elástica abraza la pata y se queda ahí.
Patas redondas, cuadradas, ovaladas o cónicas: aptos para el 99% de sillas.
Translúcidos, no dañan la decoración de tu comedor ni de tu sala.
Los lavas con agua y jabón y los vuelves a usar.
Desliza para ver todos los beneficios
Protección que se queda en la pata y cuida tu piso todos los días

Fieltros y cauchos comunes

Los nuestros
Se despegan a las pocas semanas
Abrazan la pata, no dependen de pegante
Se llenan de mugre y pelos sin remedio
Se lavan con agua y jabón y se reutilizan
Solo ajustan en patas redondas
También en patas cuadradas, ovaladas y cónicas
El caucho negro se nota y afea el comedor
Translúcidos, casi no se ven en la pata
Se pierden y toca volver a comprarlos
Quedan fijos: una compra te rinde
El plástico duro sigue sonando al moverla
Fieltro en la base: la silla se desliza suave
De rayones al lado de cada silla a un piso que sigue como nuevo.


★★★★★
“Mi piso laminado ya tenía rayas al lado de cada silla y los fieltros se me despegaban al mes. Les puse las fundas a todas, hasta a las de patas cuadradas, y les quedaron justicas. El piso no ha vuelto a marcarse.”
Sin herramientas ni pegante: proteges cada silla en menos de un minuto.
Paso 1
Quítale el polvo y la mugre a la punta de cada pata. Así la funda agarra firme y no se resbala con el uso.
Paso 2
Pon la silla de lado con cuidado. Así tienes las patas a la mano y las forras cómoda, sin hacer fuerza.
Paso 3
Abre la boca de la funda con los dedos de ambas manos. La silicona es elástica, así que cede sin romperse y vuelve a apretar.
Paso 4
Encaja la punta de la pata y empuja hasta que toque el fieltro del fondo. Si queda a medias, la funda no protege bien.
Paso 5
Para la silla y revisa que cada funda quede pareja, con el fieltro plano contra el piso. Así deslizas sin rayones ni ruido.
Sí, son aptos para el 99% de las sillas del mercado colombiano.
Cuatro por silla: 16 protectores cubren 4 sillas; para 6 u 8, elige un pack más grande.
No, son translúcidos y casi no se ven en la pata.
Sí, para madera, metal o tapizadas, en casa, oficina o negocio.
No, se lavan con agua y jabón y los vuelves a poner.